Me acuerdo que eran días muy raros. Me acuerdo que días antes estaba en mi casa viendo la tele y empecé a escuchar gente que golpeaba sus cacerolas con fuerza. La gente que estaba arriba de sus autos tocaba la bocina con bronca. Bronca es la palabra que la gente sentía al ver cómo el país se estaba viniendo abajo. El 20 de diciembre yo estaba en la casa de mi prima, ya que como todos los años festejamos Navidad en su domicilio, yo iba días antes y me quedaba hasta luego de las fiestas que volvía a mi casa. Eran mis mini vacaciones. Como todas las tardes, salíamos por el barrio a caminar. Pero ese 20 de diciembre fue distinto. Nos encontrábamos cerca de un mini mercado de la zona, cuando de repente, vimos como la gente salía por todos lados, cual hormigas cuando perciben la presencia de azúcar. Iban directo al mini mercado con el fin de sacarle hasta la última lata de comida que encontraban en su paso. Con mi prima veíamos anonadadas la situación. Teníamos 13 y 11 años (mi prima y yo respectivamente) En ese momento, claro está no entendíamos nada. Volvimos a casa, y vimos por la tele el desastre que estaba ocurriendo en plaza de mayo, alrededores... y no tan alrededores (no nos olvidemos de los 3 chicos de floresta asesinados a mansalva en la estación de servicio de la calle Bahía Blanca) Mientras De la Rúa declaraba el estado de sitio (que tanto mal le hace a los argentinos esa frase)y se escapaba por helicóptero, Cavallo restringía el retiro de la plata de la gente de los bancos y la policía criminal mataba a cualquiera que se le interpusiera en el camino, yo, una nena, no entendía nada. Pasaron 5 presidentes en una semana. Todavía no caigo. Hoy 10 años después, con 21 años, puedo decir que analizo cada situación que pasa en el país. Los pro y los contras de los gobiernos de turno. Creo que todos podemos decir que nos gusten o no, estamos en democracia, y cada uno de ellos ganó con el voto de la gente. Creo que de eso debemos estar agradecidos. Creo que no hay que volver a pasar por lo que pasamos por el 2001, creo que no hay que pedir que se vayan todos, pensemos: se fueron, y dejaron un desastre casi imposible de recuperar. Se logró? no lo se. 10 años no son nada, las heridas todavía no sanaron, y son tan profundas que dudo mucho que sanen pronto. Este país sufrió de muchas injusticias, la sociedad padeció todos los males. La clase baja y la media son las mas castigadas. Hoy en día me animo a decir que la clase media es la que más sufre y la que más padece los conflictos gubernamentales entre el oficialismo y la oposición. Puede ser que con todo lo que sufrimos, con toda la historia que tenemos encima, no hayamos aprendido? Puede ser que el gobierno y la oposición se unan y construyan un país en serio? Creo que ya es hora, que los argentinos abramos los ojos, que los gobiernos dejen de mentirle a la gente y se comporten como verdaderos representantes del pueblo, y defiendan a su gente ante cualquier acto de injusticia. es hora que "NUNCA MAS" deje de ser una frase hecha, y empiece a ser implementada, que se cumpla, que se respete. Que los muertos que quedaron en la lucha por un país mejor no hayan sido en vano. Luchemos y peleemos por lo que nos corresponde: Un país JUSTO, SEGURO y aquel en el que el gobierno de turno haga lo que tiene que hacer y que diga NUNCA MAS violencia en ARGENTINA!
Las semanas previas al 10º aniversario del 20/12/2001, lanzamos la siguiente consigna: "contanos cómo viviste el 20 de diciembre del 2001. El formato es libre: tweets (#20dic), fotos, videos y relatos (subilos en www.facebook.com/20dic), o mandanos un mail a lab2punto0@gmail.com con tu propuesta". En este blog se almacenan todas las microhistorias que recopilamos en aquellos días.
Mostrando entradas con la etiqueta supermercado. Mostrar todas las entradas
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martes, 20 de diciembre de 2011
lunes, 19 de diciembre de 2011
De la pérdida de la inocencia
De la Pérdida de la Inocencia
Hace 10 años yo tenía 7 años. Mis padres seguían juntos, aunque la crisis, no se hizo esperar en llegar a mi hogar, ya que terminó 3 meses más tarde destruyendo el matrimonio sin papeles que ambos mantenían.
Aquella tarde en que De la Rua, decidió darnos la espalda, e irse en helicóptero, yo estaba en mi casa con Miriam, que se encargaba de cuidarme mientras mis padres trabajaban 10 hs por día cada uno. Estaba jugando a que era cajera de supermercado, casi como una postal de los futuros trabajados de aquellos jóvenes contemporáneos a la explosión de la crisis.
De repente, del televisor del vecino, escuchamos un anuncio que daba lugar a la cadena nacional en la que se anunció que aquel señor renunciaba. Recuerdo el sonido de los hélices mezclado con las cacerolas que la clase media agitaba en la Plaza de Mayo.
Aquella noche, mi mamá llegó más tarde que lo esperado, y yo lloraba porque tenía miedo. Es el día de hoy que no me subo a un caballo, porque sé que son utilizados, también, para pegarle a la gente.
Mamá trajo esa noche un árbol de navidad, a sólo cuatro días de la festividad que solo festejábamos por tradición. Ese año descubrí, un poco tarde, un poco de golpe, que Papa Noel no existía.
Hace 10 años yo tenía 7 años. Mis padres seguían juntos, aunque la crisis, no se hizo esperar en llegar a mi hogar, ya que terminó 3 meses más tarde destruyendo el matrimonio sin papeles que ambos mantenían.
Aquella tarde en que De la Rua, decidió darnos la espalda, e irse en helicóptero, yo estaba en mi casa con Miriam, que se encargaba de cuidarme mientras mis padres trabajaban 10 hs por día cada uno. Estaba jugando a que era cajera de supermercado, casi como una postal de los futuros trabajados de aquellos jóvenes contemporáneos a la explosión de la crisis.
De repente, del televisor del vecino, escuchamos un anuncio que daba lugar a la cadena nacional en la que se anunció que aquel señor renunciaba. Recuerdo el sonido de los hélices mezclado con las cacerolas que la clase media agitaba en la Plaza de Mayo.
Aquella noche, mi mamá llegó más tarde que lo esperado, y yo lloraba porque tenía miedo. Es el día de hoy que no me subo a un caballo, porque sé que son utilizados, también, para pegarle a la gente.
Mamá trajo esa noche un árbol de navidad, a sólo cuatro días de la festividad que solo festejábamos por tradición. Ese año descubrí, un poco tarde, un poco de golpe, que Papa Noel no existía.
Julia Ben Ishai
Tweets #20dic (2)
#20dic Hace 10 años estaba en mi viaje de egresados de 7mo
grado. En Bariloche. Me perdí todo lo que sucedió.
@valdivia68 Fernando Valdivia
#20dic delarumba
@AGuale Federico
El #20dic de 2001 me volvi al depto sin un mango porque
laburaba x comision diaria y habian cerrado el walmart de la plata por los
saqueos.
El #20dic comi 2 cebollas hervidas porque era lo unico que
me quedaba, mire noticias todo el dia y engañe al estomago con mate y pucho.
@marisaurruti marisa urruti
@TognettiDaniel #20dic x l calle produc vestuario peli
VALENTIN d A.AGRESTI caos,corridas,saqueos, y nosotros buscando zapatitos de ls
70's
@ivinegri Ivana Negri
El #20dic del 2001 estaba en el cumpleaños de mi abuela y
fuimos al supermercado de la vuelta a ver como lo saqueaban.
@emcordobez Emmanuel M. Cordobez
#20Dic y yo estudiando a oscuras porque habían cortado la
luz un final de no recuerdo que materia que tenía el 21 de diciembre...
@lauracademia Laura Cecilia Avila
El #20Dic estaba rindiendo mi última materia de Periodismo
Deportivo. Ese día me recibí
@AleMenegaz Alejandro Menegaz
Que estaba haciendo el #20Dic ? Mirando por tele el golpe de
estado ideado por Duhalde.
@ComandoCarolita Carolina Ortega
El #20dic salí de UOCRA corriendo x Riobamba. Recuerdo el
humo de gases y el ruido d los cascos d los caballos policiales sobre el
asfalto.
Corrí hasta galería en Once donde ex suegra laburaba.Todo
saqueado.Un 132 se metió d culata en Miserere,sacaba gente que quería huir
#20dic
@nadialazaNadia
“Hay una guerra civil”, avisa mi familia desde BsAs. Estaba
en Mendoza y sentí el miedo más grande de mi vida. Tenía 18 años #20dic #19y20
Pasó un tiempo hasta que pude entender lo que significó ese
momento histórico #20dic #19y20
@mariaromerous Maria Reina
#20dic estaba en Michigan EEUU, lo vi en tv, canales
centrales y hora central, donde usualmente no se habla de Argentina. Me asuste
mucho!
@PalomaBok Paloma B
En el acto (Obelisco 15hs) hablaran Nora Cortinias, Alberto
Santillan (papa de Dario), docentes de ADOSAC y Vicente Zito Lema #19y20 #20dic
@CamiloCagnacci Camilo Cagnacci
El #20dic tenía 11 años. No entendía bien "de que
iba".pero sin dudas que la magnitud de los hechos sucedidos el
#20dic
me impulsaron a saber que no podía mantenerme indiferente a
la realidad de mi país, que era tiempo de cambiar "algo"... #20dic
Por eso creo, q hay q tener memoria histórica, pero también
mediata, p/ q el compromiso ciudadano, c lo q no queremos más, sea firme.
#20dic
Es hr de pensar en gde, y dejar de atar las cosas c alambre.
Es hr de encarar rumbos c firmeza. Esa es la mejor forma de aullentar un #20dic
@nicodanz Gaudio(sin pastilla)
10 años. #20dic. Las vallas siguen.twitpic.com/7uo35f
@dariaxxi Daria M
RT: @inconoclasistas Listado de lxs caidxs en las jornadas
de la rebelión popular #19y20 del año 2001 bit.ly/ueZ1WdPresentes! #20dic
@cecilevila cecilia
Hace 10 años veía los saqueos a los supermercados, en vivo,
por TV, antes de que me quitaran el cable por falta de pago #20Dic #crisis2001.
@lgalup Luciano Galup
En estos días también se cumplen 10 años de que
@altamirajorge por fin la embocara con eso de que se venía el Argentinazo.
#19y20 #20dic
viernes, 16 de diciembre de 2011
La planta de tomate
El 20 de Diciembre de 2001 yo tenia 10 años, no tenia cable pero no se por que razon el televisor enganchaba Cronica. Se veia todo, la desesperacion, y la renuncia de De La Rua. Estaba sola con mis hermanos y cuando llegan mis padres empece a gritarles que habia renunciado. Mi madre se puso a llorar. Cerca de la casa de mi abuela habia un supermercado Coto, corridas, empujones, todo mal. Los supermercados del barrio tenian patrulleros en la puerta, estado de alerta total. Incluso mi hermana que tenia en ese entonces 6 años, siempre cuenta que como teniamos una planta de tomate adelante cerca del porton, se la iban a robar, y ella la cuidaba. En fin, mucha angustia a pesar de mi edad, miedo que nos ibamos a morir, que iban a entrar en mi casa a matarnos, tenia 10 años.
Eso es todo lo que recuerdo... despues de eso pusimos una huerta en casa hasta que nos pudimos acomodar
martes, 13 de diciembre de 2011
"Nos entregaron trabavolantes para defender el espacio de trabajo"
En esa época tenía 21 años y trabajaba para una importante cadena de supermercados, situada en el querido barrio de Monte Castro, como "jefe" de la sección de envíos a domicilio. Honestamente, es el día de hoy que no entiendo como acepté ese cargo (imagino que por falta de dinero) y cómo pude aguantar tanto tiempo a esos tipos.
Hablando de aguantes y des-aguantes, mi historia con respecto a la explosión del 2001 es bastante desagradable. El recuerdo de esa situación es algo que se mantiene aún de manera intensa en mi cabeza.
Recuerdo que en los pasillos del supermercado se hablaba de una inminente "amenaza" provincial, vaticinada por el alto mando del local que, a su vez, repetía como cacatúa lo que los comunicados oficiales de la central emanaban.
Es así que, al mejor estilo "Pandillas de Nueva York", nos entregaron trabavolantes, bates y palos para "defender el espacio de trabajo". Había que cuidar la fortaleza de la soledad.
Pasé, sin exagerar, 36 de las 48 horas que comprendieron el 19 y 20 de diciembre encerrado en ese local. ¿Cuál era el propósito? Qué más... defender el capital y los intereses de unos cuantos que, hoy, se siguen enriqueciendo descaradamente.
¿Por qué no me fuí? Honestamente, no tenía demasiada elección... o me quedaba o "me iban".
Lo peor del caso es que, el resto de los jefes que allí encallaron para defender a "La Patria" utilizaron colchones del local y se acostaron a dormir, mientras que a los más jóvenes (y yo estaba en la lista) nos hicieron trabajar...
Y allí quedé, prácticamente varado en un supermercado desierto que, además, no sufrió de ninguna Amenaza Fantasma. Sólo se escuchó un ruidito en un vidrio a las tres de la mañana. Calculo que fue algún gorrión desorientado.
Qué más decir... una tristeza enorme fue ver por la tv cómo la Plaza de Mayo se convertía en testigo de una masacre total. Del incendio de un país.
Una tristeza es hoy haber sido parte de esa ceremonia estúpida a la que asistí obligado. Una ironía total es que hoy esos sigan ahí mandoneando y manoseando.
Diego Cirulo
lunes, 5 de diciembre de 2011
Viajar desde Belgrano y Diagonal Sur hasta Lanús, el 20 de diciembre
"Ese día yo estaba en este mismo edificio, en Belgrano y Diagonal Sur. Afuera, en la calle, la policía en caballos corría a la gente, había piedras, botellas y rompían vidrios".
"Cuando salimos, teníamos que correr y escondernos. Fue muy feo".
"Yo tenía que pasar por Constitución para llegar a Lanús. No tenía dónde meterme, era desesperante. Corrimos hasta Constitución, y en el Coto que está frente a la plaza había saqueos, era horrible".
"Cuando salimos, teníamos que correr y escondernos. Fue muy feo".
"Yo tenía que pasar por Constitución para llegar a Lanús. No tenía dónde meterme, era desesperante. Corrimos hasta Constitución, y en el Coto que está frente a la plaza había saqueos, era horrible".
Cristina Sandoval
"Saquearon el comercio de mi familia"
"Mi familia tiene un supermercado en Junín. Estábamos muy atentos a la situación".
"Entregábamos bolsas con comida para que no hubieran saqueos".
"Bajo de bañarme y me encuentro a mi madre llorando. Habían saqueado uno de los locales".
"No se saquearon alimentos no perecederos. Las góndolas de esos alimentos estaban intactas. Se llevaron ventiladores, cosas de fiesta, plata de las cajas...".
"Mi viejo prendió la luz del local y la gente se empezó a retirar. Él los conocía...".
"Nuestro comercio fue el único saqueado en Junín".
"La policía nos pedía coima de alimentos para ellos. Nos decían que había que darles porque eran los que estaban cuidando".
Julieta
"Entregábamos bolsas con comida para que no hubieran saqueos".
"Bajo de bañarme y me encuentro a mi madre llorando. Habían saqueado uno de los locales".
"No se saquearon alimentos no perecederos. Las góndolas de esos alimentos estaban intactas. Se llevaron ventiladores, cosas de fiesta, plata de las cajas...".
"Mi viejo prendió la luz del local y la gente se empezó a retirar. Él los conocía...".
"Nuestro comercio fue el único saqueado en Junín".
"La policía nos pedía coima de alimentos para ellos. Nos decían que había que darles porque eran los que estaban cuidando".
Julieta
domingo, 4 de diciembre de 2011
sábado, 3 de diciembre de 2011
Sin movilizaciones en Bariloche
Vivía en Bariloche. El 28 de noviembre, nos mudamos con quien hoy es mi ex a la casa que 7 años tardamos en poder construir. Estábamos endeudados vía préstamo hipotecario con un banco y sin un mango. Recuerdo a esos días, que debieran haber sido felices, muy opacados por el desastre en ciernes. Bariloche fue siempre un lugar donde las movilizaciones sociales tuvieron muy poca repercusión y participación, y ese 19 y 20 no fueron la excepción: no existieron saqueos allá. Solo frente a un par de supermercados se congregó gente, la cual, luego de recibir algo de alimentos, se retiró, increíblemente y por una cuestión que tiene que ver con el turismo, el desastre de la estafa por la Alianza reactivó inmediatamente a una ciudad egoísta y olvidadiza.
Matías Roggero
viernes, 2 de diciembre de 2011
"Ohhh, que se vayan todos, que no quede ni uno solo..."
Si bien algunos recuerdos me resultan borrosos, ese día fue especial… Para mí y para todos los argentinos.
Los hechos conocidos por todos, la debacle, los saqueos, todo se iba a la mierda. Que iba a pasar después del 2001, nadie sabía.
El día comenzó raro, en villa real (barrio que actualmente vivo) ya se estaba gestando algo desde hace tiempo. A raíz de la compra de un pedazo de plaza, llevado a cabo por una empresa privada, los vecinos se juntaron, antes del 20 de diciembre. Solo para recuperar la plaza, que casi termina siendo para unos pocos.
En ese entonces yo estaba en 7mo grado de una escuela pública y con algunos de mis compañeros (Aquellos que los padres tenían un poco de conciencia social) participábamos de las asambleas por la plaza. No entendíamos nada de política, pero era nuestra plaza, ahí jugábamos todos los días, no queríamos que nos la saquen…
En fin, el 19 de diciembre encontró a algunos sectores de Villa Real, unidos. Ese día, a la noche salimos todos, TODOS los vecinos de uno de los barrios más chicos de Capital Federal. Mi hermana en camisón, yo con mi pijama y mi abuela con una cacerola. Destrozada, icono de una época en la que había para comer.
Se hablaba y cantaba, que se vayan todos y se coreaba cuando nuestro presidente dictaba su renuncia. Yo cantaba, gritaba. Y en mi inconsciencia de adolescente, no entendía por que alguien salía corriendo del supermercadito.
Todo el barrio reclamaba al ritmo de bombos y cacerolas. Las chicas bailaban, los niños caminaban medio dormidos, arrastrados por sus padres sometidos a una realidad económica insostenible.
Y se cantaba el himno, como reflejo de una argentina destruida.
Hoy, con 23 años, esta escena me da tristeza, yo, con mi buzo de egresados y mi pijama, sosteniendo una pava que mi padre me dio para golpear. Como si fuese un mal recuerdo… lejano... aunque no tanto…
El día comenzó raro, en villa real (barrio que actualmente vivo) ya se estaba gestando algo desde hace tiempo. A raíz de la compra de un pedazo de plaza, llevado a cabo por una empresa privada, los vecinos se juntaron, antes del 20 de diciembre. Solo para recuperar la plaza, que casi termina siendo para unos pocos.
En ese entonces yo estaba en 7mo grado de una escuela pública y con algunos de mis compañeros (Aquellos que los padres tenían un poco de conciencia social) participábamos de las asambleas por la plaza. No entendíamos nada de política, pero era nuestra plaza, ahí jugábamos todos los días, no queríamos que nos la saquen…
En fin, el 19 de diciembre encontró a algunos sectores de Villa Real, unidos. Ese día, a la noche salimos todos, TODOS los vecinos de uno de los barrios más chicos de Capital Federal. Mi hermana en camisón, yo con mi pijama y mi abuela con una cacerola. Destrozada, icono de una época en la que había para comer.
Se hablaba y cantaba, que se vayan todos y se coreaba cuando nuestro presidente dictaba su renuncia. Yo cantaba, gritaba. Y en mi inconsciencia de adolescente, no entendía por que alguien salía corriendo del supermercadito.
Todo el barrio reclamaba al ritmo de bombos y cacerolas. Las chicas bailaban, los niños caminaban medio dormidos, arrastrados por sus padres sometidos a una realidad económica insostenible.
Y se cantaba el himno, como reflejo de una argentina destruida.
Hoy, con 23 años, esta escena me da tristeza, yo, con mi buzo de egresados y mi pijama, sosteniendo una pava que mi padre me dio para golpear. Como si fuese un mal recuerdo… lejano... aunque no tanto…
Aldana Avella @aldyavella
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